Charo Pinedo Boit

Hace unos siglos un famoso pensador griego dijo:

“Lo único permanente es que vivimos en un mundo de cambios “

¿Qué paradoja verdad? El mundo que nos ha tocado vivir  es uno en que todo cambia   a una velocidad que difícilmente podemos alcanzar. Las formas de comprar, producir, organizarnos para lograr el éxito, distribuir, promocionar y vender están cambiando permanentemente  y cada vez a una velocidad mayor. Probablemente la respuesta principal a tanto cambio sea el impresionante avance de la tecnología, especialmente en dos actividades: la informática y las telecomunicaciones.

 

Pero… ¿Cómo preparar a nuestros hijos para que puedan ser mejores ciudadanos del mundo?

Debemos preparar a nuestros hijos para el mundo del futuro, no el mundo de nuestros padres ni el nuestro. En este mundo actual lo determinante para triunfar será el carácter, no exactamente el conocimiento, como muchos podríamos creer. Tener temple, salir de fracasos adecuadamente, hacer de los fracasos un desafío y no una tragedia…, eso será lo que buscarán los seleccionadores de personal.

Para los trabajadores independientes será un auto requisito.

Un hijo forjará carácter si percibe claramente la autoridad de los padres. Con presencia de autoridad los niños y jóvenes a su vez actuarán con autoridad para resolver sus problemas; actuarán por determinaciones. Sin presencia de autoridad nuestros hijos serán débiles de carácter y actuarán por impulsos con los consecuentes problemas de adaptación.

 

¿Exceso de autoridad? Siempre será mejor exceso que falta de autoridad. El límite de autoridad lo pone la siguiente regla: “La autoridad no debe humillar”.

Básicamente lo que es el niño y el joven hoy será el adulto del mañana.  De vez en cuando hay que mirar al hijo como un adulto potencial.

¿Queremos que nuestros hijos no sufran? Entonces hay que prepararlos para sufrir.

No podemos estarles evitando todo el tiempo, todo posible sufrimiento ¿si no cuándo aprenderá? Debe comprender la muerte, los problemas de la vida, el valor del dinero, el porqué es importante tomar buenas decisiones, por qué los padres deben tomar decisiones respecto a ellos y cómo guiarlos, qué significa privacidad y ser invasivo, los problemas en el trato con sus semejantes.  No debemos resolverles todos los problemas, hay que ayudarlos a que poco a poco los resuelvan ellos mismos.

Nadie logra metas exitosas y duraderas sin un poco de sufrimiento y sin esfuerzo. ¿Alguien imagina a un campeón de atletismo que no sufra para lograr cada vez mejores marcas? Eso se aplica a todo tipo de campeón y a todo tipo de actividad. Siempre hay que pensar que, en parte, no queremos que ellos sufran para no sufrir nosotros, pero les hacemos un daño con miras al futuro.

Hay que enseñarles a HACER ESFUERZOS ADICIONALES. Que sepan que siempre se puede un poco más. Recuerda que NADIE RECOGE su cosecha sin sembrar muchas semillas y abonar mucha tierra.

Es muy importante enseñarles a carecer, es decir a “sentir falta de” y arreglárselas por sí mismos. Hay chicos que no juegan su deporte si no tienen zapatillas de “marca”. Si no aprendes a carecer no aprendes a arreglártelas. Aunque tengamos para darles al 100%, los chicos deben saber el valor de las cosas. Si no lo hacen de chicos, les será muy difícil de adultos y allí  Sí que van a sufrir y nosotros con ellos. ¿Cómo les enseñamos a carecer? ¡Dándoles un poquito menos de lo que necesitan! ¡No hay otra manera! Si no ¿cómo sienten la falta de? Así aprenden a apreciar lo que tienen. Aprender a no ser ingratos. Aprenden a gozar de la vida porque muchísimas veces se goza en las cosas sencillas. Aprenden a no ser quejosos.

Una excelente escuela para aprender a carecer (sin morir en el intento) es la mesa del hogar, la comida. ¿Qué debemos darles de comer? Lo que nosotros decidamos que es bueno para ellos. Es no solo por su bien estomacal, sino que es una excelente forma de que aprendan  a carecer, que no sean ingratos, que no sean quejosos. “Mami… no me gustan las lentejas”. Habrá berrinches… no se exalten (autoridad no es gritar), que no coma si no quiere, pero cuando vuelva a tener hambre: ¡SORPRESA!...                                                                                                   ¡Las lentejas del refrigerador calentadas!

Parece increíble, pero si no hacemos este tipo de cosas no se podrá adaptar. La comida es una buena escuela del carecer, pues así no serán quisquillosos en sus relaciones sociales, en el trabajo y en el mundo real.

Hacer un equipo de trabajo con pocas tareas pero sostenibles en el tiempo: tender la cama, limpiar y ordenar  los cuartos, lavar los platos, pintar la casa etc. Hay que educarlos para que realicen labores de hogar, aunque lo hagan mal al principio. Sino hacen este tipo de servicios luego tendrán problemas. Las escuelas más importantes del mundo enseñan a los jóvenes a carecer, para que sepan y entiendan el mundo y lo puedan liderar.

¿Mesadas? ¿Propinas?, que sea una cantidad fija, más bien, semanales y algo menos de que creen que necesitan. Así aprenden a administrar el dinero. Se pueden aceptar excepciones si lo ameritan con su esfuerzo e incentivan el ahorro pero conversados serenamente.

Que se superen a sí mismos Que tomen los problemas como desafíos para mejorar. Recuerden que nadie alcanza altura con un solo vuelo. También debemos ilusionarlos con ideales, metas futuras, sueños, para que sean buenos de corazón. Importante es estar convencidos de  que TRIUNFADOR “no equivale a tener dinero o propiedades”.

CONSTRUYAMOS HIJOS LUCHADORES, NO DEBILUCHOS NI SOBREPROTEGIDOS… Y MENOS AÚN COBARDES SINÓNIMO DE MENTIROSOS… LOS PADRES NO  SOMOS ETERNOS, QUE NOS RECUERDEN NO COMO PADRES BUENOS SINO COMO BUENOS PADRES, QUE LES ENSEÑAMOS  A AMAR LA VERDAD,  CON EL EJEMPLO, AMAR EL TRABAJO CON ORDEN, PUNTUALIDAD, DISCIPLINA, MUCHO COMPROMISO Y RESPONSABILIDAD  E INFINITOS ABRAZOS Y BESOS…ESO ES AMAR… DESEAR Y HACER QUE NUESTROS HIJOS SEAN TRIUNFADORES… HOMBRES DE BIEN Y DE PALABRA!

Triunfadores son aquellos que son felices con lo que hacen, con su vida. Solamente así podrán hacer felices a otros.

Los hijos con carácter templado, con conocimiento del carecer, educados en el servicio y plenos de amor e ilusiones serán los HIJOS TRIUNFADORES.

Los padres tenemos la gran responsabilidad de criar hijos que transformen nuestro país; en uno donde reine la libertad, la abundancia, la justicia y sobre todo felicidad.

Charo Pinedo Boit

El Taller de Arte - CHARO PINEDO BOIT, es un espacio cuyo objetivo es lograr que cada alumno canalice su energía interior y ...

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Muy importante

17 Julio 2015

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